Su partida, confirmada por su familia y por la cuenta oficial de la banda, marca el fin de una era para el heavy metal británico.

Una vida dedicada al volumen

Phil Campbell no era solo un músico; era una institución. Se unió a Motörhead en 1984 y se mantuvo al lado de Lemmy Kilmister hasta el último suspiro del grupo en 2015. Fue el compañero más longevo de Lemmy, participando en 16 álbumes de estudio que definieron el sonido de generaciones.

El comunicado oficial describe su fallecimiento como una partida «pacífica» tras una valiente batalla en la unidad de cuidados intensivos después de someterse a una cirugía mayor compleja. Sus hijos (Todd, Dane y Tyla) lo recordaron no solo como una leyenda de la guitarra, sino como un esposo devoto y un abuelo cariñoso al que llamaban «Bampi».

El legado de un «Bastard Son»

Tras la disolución de Motörhead, Phil no se retiró a descansar. Formó Phil Campbell and the Bastard Sons junto a sus hijos, demostrando que el rock era su combustible vital. Con esta banda, logró lo que pocos veteranos consiguen: sonar fresco, auténtico y relevante, llevando su música a nuevos públicos mientras honraba sus raíces.

Reacciones en la comunidad del Rock

  • Mikkey Dee (Motörhead/Scorpions): «Phil era el tipo más divertido que he conocido y el mejor guitarrista de rock con el que he tocado. Su vibra era única».
  • Motörhead (Comunicado oficial): «Phil tenía a Motörhead en las venas. Siempre lideró con su talento y su gran sentido del humor, pero sobre todo, con su corazón».

Phil Campbell se une ahora en el «Valhalla del Rock» a sus antiguos compañeros Lemmy, Philthy Animal Taylor, Fast Eddie Clarke y Würzel. Su guitarra, sin embargo, seguirá resonando en cada amplificador que se ponga al máximo en su honor.

Descanse en paz, Phil Campbell (1961 – 2026).