Un viaje en el tiempo
Lo que se vivió en la capital no fue un concierto al uso, sino un viaje cronológico. Desde los primeros acordes, el gaditano dejó claro que la noche iba de reconciliarse con todas sus etapas. El público, entregado desde el minuto uno, viajó desde la inocencia de aquel niño que sorprendía en televisión hasta el productor y «showman» maduro que domina hoy la industria.
Momentos de pura nostalgia sacudieron el estadio cuando sonaron los acordes de Girlfriend y Mi vecina, recordando los tiempos del fenómeno fan adolescente, pero interpretados ahora con una solvencia vocal y escénica envidiables.
Desfile de estrellas
Nadie quiso perderse el cumpleaños profesional de Abraham. El escenario se convirtió en un desfile de talento que demostró el respeto que el artista se ha ganado entre sus compañeros:
- La química fue palpable con Ana Mena en su éxito conjunto Quiero decirte.
- El escenario vibró con la energía de Chanel al ritmo de Clavaito.
- También se unieron a la fiesta Juan Magán, la ganadora de OT 2023, Naiara, y por supuesto, Lérica, el dúo de su hermano Tony Mateo, cerrando el círculo familiar.
Más que música: Resiliencia y Emoción
Quizás el punto más álgido de la noche no fue un baile, sino un símbolo. Abraham Mateo sacó al escenario el cinturón de ganador de La Velada del Año, el evento de boxeo de Ibai Llanos. Mientras cantaba Sigo a lo mío, el mensaje fue claro: el niño que una vez sufrió burlas y acoso en redes se ha levantado, ha peleado (literal y metafóricamente) y ha ganado.
La velada cerró con el corazón en un puño. Acompañado de un coro infantil y sentado al piano, interpretó Lánzalo, su himno solidario, recordando que detrás del espectáculo y las luces, sigue intacta la sensibilidad que lo hizo famoso hace 20 años.
