Con el anuncio de su 24º álbum de estudio, titulado provocadoramente SPLAT!, los británicos demuestran que el combustible en su tanque no solo no se ha agotado, sino que ha mutado en algo más crudo.

«Arrogant Boy»: Un regreso a las raíces de alto octanaje

El primer adelanto, «Arrogant Boy», ha servido para despejar cualquier duda sobre el estado de forma de la banda. No es una balada nostálgica; es un puñetazo de hard rock que busca recuperar la urgencia de la era dorada (1969-1973).

  • La narrativa: Ian Gillan nos presenta a Billy, un joven con nula educación académica pero una determinación feroz para desafiar a las estructuras de poder. Es una letra con ese mordisco satírico tan propio de Gillan.
  • El factor McBride: Si bien Steve Morse dejó un legado de elegancia técnica, Simon McBride ha inyectado un «peligro» que recuerda a los tiempos de Blackmore. Su duelo con el órgano Hammond de Don Airey en este single es, posiblemente, lo más agresivo que hemos escuchado de la banda en el siglo XXI.

Detalles de la producción y concepto

Bajo la batuta del eterno Bob Ezrin, el álbum promete un sonido orgánico y pesado. Según la propia banda, SPLAT! no es solo un onomatopeya de impacto; el disco explora temas existenciales como el fin de la humanidad visto no como una tragedia, sino como una metamorfosis necesaria.

Estructura del álbum (Lanzamiento: 3 de julio de 2026)

El álbum ha sido concebido pensando en el formato físico, dividiéndose en cuatro caras claramente diferenciadas:

Cara ACara BCara CCara D
Arrogant BoyThe Only Horse In TownGuilt Trippin’Third Call
DiabloSacred LandScriblin’ Gib’rishMy New Movie
The RiderThe Beating Of WingsJessica’s BraSplat!
The Lunatic

La vigencia del Purple Deep

Con Ian Paice manteniendo el pulso rítmico a sus 77 años y Roger Glover sosteniendo el armazón del grupo, Deep Purple parece haber encontrado en McBride la chispa necesaria para rejuvenecer su sonido sin traicionar su identidad. SPLAT! no suena a despedida, sino a una banda que todavía disfruta el placer de hacer ruido de calidad.

«Queríamos que el disco sonara como si estuviéramos todos en una habitación golpeando nuestros instrumentos con la intención de derribar las paredes», comentó Gillan recientemente. A juzgar por «Arrogant Boy», están cerca de conseguirlo.