A pesar de seguir dominando las listas de éxitos globales, el artista puertorriqueño se enfrenta a dos batallas judiciales simultáneas que ponen en entredicho la originalidad y la gestión de derechos en sus producciones: una demanda millonaria por el uso no autorizado de una voz y una acusación de plagio musical proveniente de Nigeria.
La voz de los 16 millones de dólares
La controversia más reciente, y quizás la más llamativa por su naturaleza, estalló en enero de 2026. Tainaly Y. Serrano Rivera, una joven puertorriqueña, ha presentado una demanda contra el artista, su mánager y su discográfica (Rimas Entertainment) exigiendo una compensación de 16 millones de dólares.
El motivo de la disputa es una frase icónica que muchos fans del reguetón han coreado sin conocer su origen:
«Mira, puñeta, no me quiten el perreo».
Según los documentos legales, esta línea no fue grabada en un estudio, sino que proviene de una nota de voz de WhatsApp que Serrano envió de forma privada a un conocido (el productor de Bad Bunny, conocido como «La Paciencia») hace años.
La demandante alega que su voz fue utilizada sin su consentimiento, crédito ni compensación económica en dos momentos clave de la discografía del artista:
- En la introducción del tema «Solo de Mí» (del aclamado álbum X 100pre, 2018).
- Recientemente, en la canción «EoO», perteneciente a su último proyecto discográfico.
Serrano argumenta que el uso de su voz y su frase distintiva viola sus derechos de imagen y privacidad, explotando comercialmente una grabación personal que nunca estuvo destinada al público masivo.
«Enséñame a Bailar»: La sombra del plagio internacional
Mientras lidia con la demanda de la nota de voz, Bad Bunny aún arrastra una acusación federal presentada en mayo de 2025. El sello discográfico emPawa Africa y el artista nigeriano Dera acusan al puertorriqueño de plagio en su éxito Un Verano Sin Ti.
La disputa se centra en la canción «Enséñame a Bailar». Los demandantes sostienen que este tema copia sustancialmente la melodía y la progresión de acordes de la canción «Empty My Pocket», lanzada originalmente por Joeboy y Dera.
Según la acusación, las similitudes son tan evidentes que no pueden ser fruto de la coincidencia. Además, alegan que intentaron contactar al equipo legal de Bad Bunny para resolver el asunto de manera amistosa antes de acudir a los tribunales, pero fueron ignorados, lo que llevó a la actual demanda por infracción de derechos de autor.
Un historial de problemas con el «Sampling»
No es la primera vez que Bad Bunny se ve obligado a abrir la cartera por cuestiones de derechos de autor. El caso más famoso ocurrió con su éxito viral «Safaera», que le costó perder el 99% de las regalías de la canción tras una demanda de Missy Elliott por usar un riff de guitarra de su tema «Get Ur Freak On» sin el permiso adecuado.
Estas nuevas demandas plantean una pregunta recurrente en la industria de la música urbana actual: ¿Es descuido administrativo a la hora de «limpiar» los derechos de las muestras (samples), o una estrategia deliberada de «lanzar primero y pagar después»?
Por el momento, el equipo de Bad Bunny ha mantenido silencio público sobre la demanda de Tainaly Serrano, mientras sus abogados trabajan para navegar este doble frente judicial que podría costarle al artista no solo millones de dólares, sino también un golpe a su reputación creativa.
