El pasado sábado 25 de abril de 2026 no fue un sábado cualquiera para la música española. El recinto de Marenostrum Fuengirola se convirtió en el epicentro de un terremoto emocional. Tras 28 años desde su separación oficial, Manolo García y Quimi Portet volvieron a empuñar sus guitarras bajo el nombre de El Último de la Fila, demostrando que el tiempo, a veces, es capaz de detenerse.
Un Debut Cargado de Nostalgia y Vanguardia
El inicio de la gira no decepcionó. Con un sonido que bebe directamente de su último trabajo de estudio, Desbarajuste piramidal (2023), el dúo ofreció un espectáculo que fue mucho más que un ejercicio de nostalgia.
«No estamos aquí para repetir el pasado, sino para celebrarlo con la energía de hoy», comentaba Manolo García entre canciones ante un público que desbordó las 18.000 localidades.
El concierto arrancó con una versión eléctrica y vibrante de «Insurrección», un gesto que puso en pie a tres generaciones de fans. A lo largo de la noche, clásicos como Aviones plateados o Mar antiguo se mezclaron con arreglos renovados, más crudos y directos, demostrando que Portet no ha perdido su toque surrealista ni García su capacidad de hipnotizar con cada verso.
¿Por qué este regreso es diferente?
A diferencia de otros retornos motivados por la inercia, el de El Último de la Fila parece responder a una necesidad artística genuina. La grabación del álbum Desbarajuste piramidal en 2023 fue la chispa que encendió de nuevo el motor. Según fuentes cercanas a la banda, los ensayos en el Ampurdán durante todo 2025 sirvieron para «limar asperezas y recuperar la risa», algo que se nota en la complicidad que ambos muestran ahora sobre las tablas.
El fenómeno en cifras:
- 28 años de espera para verlos de nuevo como formación oficial.
- 24 canciones compusieron el setlist del primer concierto.
- Menos de 15 minutos tardaron en agotarse las entradas para Madrid y Barcelona.
El Cierre de un Ciclo
Todo apunta a que esta será la última oportunidad de verlos juntos. Aunque la energía sobre el escenario diga lo contrario, tanto Manolo como Quimi han insinuado que esta gira es un regalo de despedida para sus seguidores. Lo que queda claro tras el inicio en Fuengirola es que, aunque los aviones sean plateados y el tiempo pase, las canciones de El Último de la Fila siguen siendo el refugio perfecto.
