Hay muchas formas de celebrar una vuelta al sol, pero Amaia Romero decidió hacerlo a lo grande. Ayer, sábado 3 de enero, la artista navarra sopló las 27 velas rodeada de miles de personas en un escenario que impone respeto: el Navarra Arena. Lo que se vivió en Pamplona no fue solo un concierto más; fue la consagración de una artista que ha sabido madurar sin perder su esencia.

Una fiesta multitudinaria en casa

«Profeta en su tierra» es una etiqueta que a veces pesa, pero Amaia la lleva con una naturalidad pasmosa. El concierto coincidió exactamente con el día de su 27 cumpleaños, un detalle que convirtió el recital en una fiesta comunal.

El momento cumbre de la noche no estaba en el setlist oficial: ocurrió cuando el público, entregado desde el primer acorde, entonó al unísono el «Cumpleaños Feliz», creando una atmósfera de intimidad sorprendente para un recinto de tal magnitud. Amaia, visiblemente emocionada, demostró una vez más esa espontaneidad que la caracteriza, agradeciendo el cariño de sus paisanos antes de continuar con el espectáculo.

El inicio de la era ‘Arenas’

Más allá de las velas y la tarta, la noche marcó un hito profesional: el arranque de su gira «Arenas 2026». Este tour simboliza el salto definitivo de Amaia a la «primera división» de la música en directo. Tras años llenando teatros y salas, la cantante se enfrenta ahora al reto de los grandes pabellones y estadios.

El show del Navarra Arena sirvió como carta de presentación de este nuevo formato. Con una puesta en escena más ambiciosa y un sonido diseñado para llenar grandes espacios, Amaia dejó claro que su propuesta musical —una mezcla única de pop, folklore y sensibilidad indie— tiene la fuerza suficiente para sostenerse ante multitudes masivas.

Fiel a sus raíces

Esta oda a sus orígenes no ha sido un hecho aislado. La semana fantástica de Amaia comenzó días antes, durante la gala de Nochevieja de RTVE. Millones de espectadores pudieron ver su actuación grabada en el Monasterio de Iratxe, donde interpretó «Aralar» acompañada de orquesta y bailarines.

Tanto en la televisión nacional como anoche en el Navarra Arena, el mensaje es el mismo: Amaia ha crecido, ha conquistado la industria y ahora llena estadios, pero sus pies siguen firmemente plantados en la tierra que la vio nacer.

La gira «Arenas» apenas acaba de comenzar. Con paradas confirmadas en A Coruña, Sevilla, Bilbao, Valencia y Barcelona, el 2026 promete ser el año en que Amaia termine de consolidarse como una de las voces más importantes de su generación. De momento, los 27 no le podrían haber sentado mejor.